Descripción del proyecto

Lia se encontró una noche de lluvia bajando sola por al lado de la carretera. El hijo de una de nuestras voluntarias y su novia que la vieron con el coche, no dudaron en parar en seco y cogerla. Buscaron por la zona a ver si veían más gatos, pero ni rastro, no se explicaban de donde venía.

Una vez ya estaba a a salvo al día siguiente la llevamos al veterinario. Estaba constipada, pero a parte de eso su estado general era el correcto.

Sandra, amiga de la pareja que la encontró, se enteró enseguida del caso y fue amor a primera vista. Una vez que Lia acabó su tratamiento y recibió el alta veterinaria fue adoptada!