CALCETINES Y NINO

Calcetines y Nino son los hermanos de nuestra camada de negritos: Judith, Yambé, Poe y Django. Ellos dos fueron rechazados nada más nacer por la madre, la madre naturaleza le indicó que no podía hacerse

BLUE

Un día Lola iba hacia su coche en Cardedeu cuando vio una cosa extraña que se subía hacía la rueda, cuando se agachó vio una bolita peluda y sucia que buscaba donde esconderse. Lo cogió y lo llevó a nuestra veterinaria

BALA – DUCK

Bala - Duck es el único superviviente de una camada de cinco hermanitos nacidos en Santa Agnès. Nacieron en el mismo espacio que nuestra camada de panteras y los dueños de la casa se encontraron

DJANGO (BOMBO)

El 13 de abril fuimos avisadas por una vecina de Santa Agnès de Malanyanes que nos informaba que una gata de la calle había tenido cachorritos dentro del terreno de su casa. La gatita que

YAMBE

El 13 de abril fuimos avisadas por una vecina de Santa Agnès de Malanyanes que nos informaba que una gata de la calle había tenido cachorritos dentro del terreno de su casa. La gatita que

POE (KUKI)

El 13 de abril fuimos avisadas por una vecina de Santa Agnès de Malanyanes que nos informaba que una gata de la calle había tenido cachorritos dentro del terreno de su casa. La gatita que

LEÓN

León fue abandonado conjuntamente con su hermana dentro de una caja de cartón cerrada junto a un contenedor, con el detalle de que le dejaron una bolsa de pienso cerrada dentro de la caja. Un

VERANO (ISIDORO)

Os presentamos a Isidoro ahora Verano, este rubio apareció un día por sorpresa en una de nuestras colonias controladas de la Torreta. Las personas responsables nos llamaron de que había aparecido un gato que iba

SWEET

Sweet rondaba por los alrededores de la prisión de Quatre Camins, hacía varias noches, quedaban bien claro que no era un gato de la colonia ya que era una preciosidad de pelo largo que nunca

MANGO

Este pequeño  que debió de nacer más o menos en junio, llegó a nosotras el 13 de octubre. Su llegada fue bastante rara, llegó a través de una vecina de la Torreta. A nuestros oíos